Una de las cosas que más llaman la atención de la anatomía de las ovejas son indudablemente sus ojos. Más allá de su ubicación, destacan sus pupilas horizontales y alargadas, muy diferentes a las de las personas u otros animales.
En este artículo damos respuesta a todas las curiosidades que giran en torno a los ojos de las ovejas: ¿A qué se debe la forma de sus pupilas? ¿Cómo es su percepción visual? ¿Son capaces de reconocer caras? ¡Sigue leyendo!

Anatomía y forma de las pupilas de la oveja
Los ojos de la oveja están situados en el lateral de su cabeza, lo que se traduce en un campo de visión amplísimo, de entre 270º y 320º. Esta visión casi panorámica facilita a la oveja el poder tener una gran visión de su entorno sin tener que mover la cabeza, pudiendo detectar a depredadores que se encuentran a mucha distancia. Aunque existen algunas razas de lana larga, como las ovejas Costwold, a las que les crece lana por la cabeza que puede caer sobre la cara, limitando su visión si no son esquiladas.
Si nos fijamos en las pupilas de la oveja, su forma rectangular o elíptica tampoco es casual, si no que cumple una función alineada con la disposición de sus ojos. Esta particular forma de la pupila les permite a las ovejas seguir vigilando mientras pastan, ya que gracias a un fenómeno llamado ciclovergencia, pueden mantener los ojos alineados con el horizonte.
¿Cómo ven las ovejas?
Las ovejas cuentan con lo que se conoce como visión dicromática, lo que significa que son capaces de distinguir tonalidades de azul, amarillo y verde. Esto les permite diferenciar entre diferentes tipos de hierba, pero les dificulta percibir colores como el rojo o el violeta.
Otra característica interesante de la vista de las ovejas son unos pequeños granitos oscuros que tienen en la parte de arriba de la pupila, que actúan como visera ante el sol, haciendo que su visión en condiciones de mucha luminosidad siga siendo muy buena.
Además, las ovejas tienen una mejor visión nocturna que los humanos, ya que sus pupilas cuentan con una especie de espejo interno, diseñado para reflejar la luz dentro del ojo. No es que puedan ver en la oscuridad, porque su visión se reduce notablemente, pero sí que ven en tonos grises y pueden apreciar contrastes, lo que les sirve para detectar a posibles depredadores que las puedan acechar.
Pueden reconocer a humanos
Diferentes estudios han demostrado que las ovejas tienen una capacidad de recordar caras (tanto de humanos como de ovejas) parecida a la de los monos y a la de los propios humanos. Además, tienen una buena memoria, por lo que pueden llegar a recordar esas caras durante meses o incluso años.
Por si fuera poco, las ovejas también pueden captar emociones distinguiendo expresiones faciales, como el enfado o la alegría.
Estas características no son un mero capricho de la naturaleza, si no que resulta una herramienta básica para su socialización y para su supervivencia. Hay que tener en cuenta que las ovejas viven en rebaños, por lo que es crucial que sean capaces de distinguir a sus corderos o a sus líderes. Además, esa capacidad de detectar la tensión en el rostro de otras ovejas hace que todo el grupo pueda estar alerta enseguida ante cualquier peligro.






