Si preguntamos a gente de otras comunidades qué postal le viene a la cabeza cuando hablamos de Castilla – La Mancha, seguramente la gran mayoría nos hablaría de grandes llanuras y molinos de viento. Pero Castilla – La Mancha es muchísimo más que esto: cerca de medio millón de hectáreas de viñedos, majestuosos espacios naturales y una gran variedad de pueblos que destacan por su patrimonio, su arquitectura y los paisajes que los rodean.
En este artículo te descubrimos 12 pueblos que deberías visitar en Castilla – La Mancha:
Alcalá del Júcar (Albacete)
Empezamos nuestro paseo por un pueblo que no es que sea de los más bonitos de Castilla – La Mancha, sino que es de los más bonitos de España. Y como decía aquél: y de parte del extranjero.
Situado en la comarca de La Manchuela, Alcalá del Júcar parece una postal idílica. Sus casas blancas parecen fundirse con la montaña, a los pies del río Júcar, que puedes atravesar por su imponente puente de piedra.
Lo mejor que puedes hacer en Alcalá del Júcar es callejear por sus estrechas y empinadas calles, hasta llegar a su castillo de origen árabe, que data del siglo XII.
Otro consejo que te damos es que no te vayas antes de que anochezca, ya que el pueblo fue galardonado en 1986 con el tercer premio internacional de iluminación artística, solo superado por la Torre Eiffel y por la Gran Mezquita de Estambul.

Sigüenza (Guadalajara)
Sigüenza es una ciudad medieval con calles empedradas y un montón de lugares de interés para visitar:
- Castillo de los Obispos: es un palacio-fortaleza construido en el siglo XII, que en la actualidad funciona como parador.
- Catedral de Santa María: también del siglo XII, la Catedral de Santa María se encuentra entre las 10 más grandes de España y es una mezcla entre estilos románico y gótico. Destaca en ella su gigantesco rosetón románico, la sacristía mayor o de las Cabezas, y el sepulcro del famoso Doncel de Sigüenza.
- Plaza Mayor: esta preciosa plaza castellana rectangular servía en la antigüedad para albergar el mercado, y en la actualidad, es donde se encuentra ubicado el ayuntamiento y donde debes parar para disfrutar del ambiente y la gastronomía de Sigüenza.
Otros sitios que puedes visitar en Sigüenza son la casa del Doncel, el Parque de la Alameda o las Travesañas (el casco antiguo), donde te encontrarás con las iglesias de San Vicente Mártir y de Santiago, así como varias puertas de la muralla que se encuentran en buen estado de conservación.

Campo de Criptana (Ciudad Real)
No en vano a Criptana se la conoce como Tierra de Gigantes. Este municipio conserva actualmente 10 molinos, 3 de ellos del siglo XVI, aunque llegó a albergar 34. De hecho todas las teorías apuntan a que Campo de Criptana fue el escenario que sirvió de inspiración a Cervantes para escribir la famosísima escena del enfrentamiento entre Don Quijote y los molinos, creyendo que son gigantes.
Pero no verás solo molinos, porque además de éstos, Campo de Criptana cuenta con un rico patrimonio histórico, como el Convento del Carmen, el Pósito Real o la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.
Además, desde los molinos tendrás unas vistas privilegiadas de la llanura manchega.

Molina de Aragón (Guadalajara)
Molina de Aragón es una villa medieval con uno de los conjuntos monumentales más ricos de toda la provincia de Guadalajara, presidido, como no podría ser de otra forma, por un majestuoso castillo. Esta fortaleza tiene su origen en un alcázar del siglo X, que en el siglo XIII fue ampliado y fortificado.
Muy cerca del castillo se encuentra la Torre de Aragón, construida bajo el mandato de Don Manrique de Lara, primer señor de Molina, con el fin de vigilar las fronteras y llevar a cabo un control de rutas. Completan el conjunto fortificado el Torreón de Medina y las murallas.
Pero la riqueza de Molina de Aragón no termina ni mucho menos aquí, ya que además del Puente Viejo, todo un símbolo de la ciudad dispone de 3 iglesias (Santa Clara, San Martín y San Pedro), diferentes casas señoriales y palacetes, plazas escondidas y multitud de rincones secretos que tendrás que descubrir paseando por sus calles.

Chinchilla de Montearagón (Albacete)
A 13 km desde Albacete encontramos Chinchilla de Montearagón, uno de los pueblos más antiguos de toda la provincia, considerado además como una verdadera joya medieval por su excelente estado de conservación.
Los principales puntos de interés de este pueblo con encanto son el castillo y las murallas, a los pies de las cuales se encuentran unas curiosas casas cueva con chimeneas blancas.
Eso sí, ten en cuenta que te tocará subir cuestas. No en vano, las tradicionales Seguidillas Manchegas de Albacete hacen referencia a este hecho en unas estrofas:
Albacete está en llano, Chinchilla está en cuesta.
Chinchilla en cuesta, Chinchilla en cuesta,
la Virgen de los Llanos a la traspuesta.
El mejor consejo que te podemos dar es que te armes de paciencia y de calzado cómodo y no dejes de visitar este pueblo, desde donde además podrás tener unas vistas privilegiadas de la llanura manchega.

Almagro (Ciudad Real)
Almagro es otra visita imperdible cuando hablamos de los pueblos más bonitos de Castilla – La Mancha. Fue declarado conjunto histórico-artístico en 1972 y, en 2015, catalogado como uno de Los Pueblos más Bonitos de España.
La postal más icónica de Almagro es sin duda su Plaza Mayor, con unas galerías de color verde que hacen que sea única y singular.
Desde la Plaza Mayor se accede al Corral de Comedias (monumento nacional), el único teatro del Siglo de Oro que se mantiene en activo y en un excelente estado de conservación. En este sentido, el mes de Julio es un buen mes para visitar este pueblo, ya que el Corral de Comedias acoge el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro.

Belmonte (Cuenca)
El municipio de Belmonte es famoso por su castillo del siglo XV, considerado bien de interés cultural y uno de los mejores castillos de Castilla – La Mancha. Esta fortaleza destaca por planta en forma de estrella, siendo el único de España con esta estructura. Los exteriores se encuentran en perfecto estado de conservación y se puede visitar por dentro.
Aunque el castillo es la obra icónica que preside Belmonte, en el casco histórico del pueblo se pueden encontrar otros edificios de interés, como la Colegiata de San Bartolomé (también catalogado como bien de interés cultural). Construido en el siglo XV sobre una iglesia visigoda del siglo V, es de visita obligada por su gran riqueza artística.

Valverde de los Arroyos (Guadalajara)
Valverde de los Arroyos no es un pueblo que represente la típica postal manchega con grandes llanuras. Situado a 1.200 metros de altitud en pleno Parque Natural de la Sierra del Norte, Valverde de los Arroyos es seguramente el principal exponente de la arquitectura negra en Castilla – La Mancha. Este estilo arquitectónico se caracteriza por el uso de la pizarra negra, la piedra y la madera, lo que hace que el pueblo se fusione en plena harmonía con la naturaleza.
En Valverde no verás grandes monumentos o castillos, si no montaña, arquitectura tradicional manchega en excelente estado de conservación y un ritmo de vida mucho más sosegado.
A 20 minutos de este pueblo te recomendamos visitar las Chorreras de Despeñalagua, una serie de cascadas consecutivas con una altura de más de 100 metros, que son todo un espectáculo visual, especialmente en época de deshielo.

Alarcón (Cuenca)
Otro imprescindible de la lista es sin duda Alarcón, uno de los pueblos más vistosos y espectaculares de Castilla – La Mancha. Y aun siendo un pueblecito con tantísimo encanto, no tiene el hándicap de estar masificado a nivel turístico.
El pueblo de Alarcón se asoma sobre un peñasco situado sobre una de las gargantas del río Júcar, destacando en la estampa su imponente castillo de origen árabe, que data del siglo VIII y es uno de los mejor conservados de España. Y no solo el castillo, en general todo el conjunto histórico goza de un muy buen estado de conservación.
Podrás recorrer sus murallas y contemplar sus puertas y torres medievales, entre la que destaca la Torre del Homenaje, la gran protagonista del castillo.
Pero Alarcón no es solo una fortaleza; cuenta nada menos que con 3 iglesias: Santo Domingo de Silos, Trinidad y Santa María. Además, en la antigua iglesia de San Juan Bautista podrás contemplar las pinturas murales pintadas por el artista local Jesús Mateo en 1994, que desde 1997 están protegidas por la UNESCO.

Pastrana (Guadalajara)
El patrimonio histórico de la Villa ducal de Pastrana está ligado estrechamente a la historia de la princesa de Éboli, que residió en su Palacio Ducal encerrada por orden de Felipe II. La plaza en la que se encuentra este palacio recibe el nombre de Plaza de la Hora, ya que cuenta la leyenda que el Rey solo permitía que la princesa se asomara al balcón durante una hora al día.
Pero esta villa no esconde únicamente el Palacio Ducal; Santa Teresa de Jesús se instaló en Pastrana, llamada por los príncipes de Éboli para la fundación de dos conventos: uno para mujeres (el de San José) y otro para hombres (el de San Pedro – en la actualidad Convento del Carmen), lo que terminó derivando en una enemistad de por vida con la princesa por diferentes visiones de la religión. Cuenta la leyenda que la princesa de Éboli decidió hacerse monja y entrar en el convento de Pastrana, y Santa Teresa de Jesús sacó de allí a todas las monjas en secreto para dejar sola a la princesa.
San Juan de la Cruz también dejó huella en Pastrana ejerciendo como maestro de novicios en el convento de San Pedro. Pasaba temporadas viviendo en una de las cuevas del Cerro de San Pedro a modo de retiro, y todavía hoy en esa cueva se puede visitar la cama de piedra en la que “descansaba”.

Consuegra (Toledo)
Consuegra representa a la perfección la imagen que todos tenemos en la cabeza al pensar en Castilla – La Mancha: llanura, un castillo y… molinos de viento.
Sobre el Cerro Calderico se alza una hilera de molinos de viento, el Castillo de Consuegra y distintos miradores desde los que observar la llanura manchega.
El Castillo de Consuegra, también conocido como Castillo de la Muela, es uno de los mejor conservados de Castilla – La Mancha. La arquitectura de este castillo es bastante inusual, ya que cuenta con un cuerpo central cuadrado rodeado por 4 torres cilíndricas.
Antes de llegar al castillo encontrarás los molinos, el auténtico símbolo de Consuegra. Algunos de ellos se pueden visitar por dentro y conservan su maquinaria original.
Más allá del castillo y los molinos, no dejes de visitar la imponente Plaza de España de Consuegra, que se construyó sobre un antiguo fórum romano y cuenta con diferentes edificios históricos, como el edificio de los Corredores y el Ayuntamiento.

Ayna (Albacete)
Conocido como “la Suiza manchega”, Ayna es uno de los pueblos más pintorescos de toda Castilla – La Mancha. Se encuentra ubicado en una ladera del Cañón del Río Mundo, en plena Sierra de Segura. Un paisaje de película, literalmente, ya que fue escenario de la película Amanece, que no es poco de José Luis Cuerda.
Lo primero que debes hacer en Ayna es disfrutar de su entorno privilegiado, y para ello, qué mejor que observarlo desde sus 4 miradores: el Mirador del Diablo, el del Infierno, el de los Mayas y el del Sidecar de la Rodea Grande (donde además podrás fotografiarte con la réplica del sidecar de Amanece, que no es poco).
Si te gusta el senderismo, desde Ayna puedes hacer excursiones muy interesantes:
- Cueva del Niño: declarada por la UNESCO como bien cultural en 1988, es el conjunto de arte rupestre más importante de Castilla – La Mancha.
- Cascada del Arroyo de la Toba.
- Aldeas de la Alcadima, Royo Ordrea y Cárcavos.
- Ermita de los Remedios.
- Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de lo Alto.







