Castilla – La Mancha es mucho más que horizontes infinitos y clima seco. Detrás de la clásica postal de la llanura y los molinos, se esconde una de las zonas hídricas más importantes de Europa: los humedales manchegos.

En pleno corazón de la región, La Mancha Húmeda dibuja un paisaje único de lagunas, ríos y tablas que forman el conjunto de humedales interiores más extenso del país. La zona se extiende entre las provincias de Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Toledo, y desde 1980 es reconocida como reserva de la biosfera por la UNESCO.

la mancha húmeda tablas daimiel

Origen de los humedales manchegos

¿Cuál es el motivo de que existan estas zonas húmedas en un clima seco y árido? Existen diferentes factores de tipo geológico e hidrogeológico que explican este fenómeno, entre los que destacan los siguientes:

  • El terreno es tan llano que el agua de la lluvia no tiene salida hacia ningún río y se acumula formando lagunas endorreicas.
  • Existen zonas en las que los ríos se desbordan por haber poca pendiente, extendiéndose por el terreno: las denominadas “tablas”.
  • Los acuíferos subterráneos también tienen un papel capital en la formación de los humedales manchegos. El agua de la lluvia se infiltra en el terreno, se desplaza bajo la superficie y vuelve a emerger de manera natural en zonas en las que el terreno lo permite.

El resultado es un ecosistema de lagunas, carrizales y llanuras de inundación o tablas, que sirven de refugio para el descanso, la alimentación y la reproducción de la fauna, especialmente de las aves migratorias.

 

Visitas indispensables en La Mancha Húmeda

En los humedales manchegos puedes encontrar todo tipo de parajes de enorme belleza y singularidad, con una gran diversidad de aves poco comunes. Echa un vistazo a algunos de los que no te puedes perder:

 

Parque Nacional de las Tablas de Daimiel

Situado entre los municipios de Daimiel y Villarrubia de los Ojos, las Tablas de Daimiel está considerado como el último gran representante de las tablas fluviales en Europa. Sus praderas de masiega inundadas albergan más de 250 especies de aves, que lo sitúan como un refugio fundamental para la avifauna de La Mancha Húmeda.

Hablamos del humedal más icónico originado por tablas: tiene lugar originariamente por el desbordamiento de los ríos Guadiana y Gigüela en su confluencia. Se trata de uno de los humedales más reconocidos de Europa por combinar las características  de una llanura de inundación con el afloramiento de aguas subterráneas, que hacen que varias zonas estén inundadas durante casi todo el año y suponen un ecosistema ideal para la fauna acuática.

Existen diferentes rutas para visitarlo, siendo la más emblemática la de la Isla de Pan, un circuito circular sobre pasarelas de madera que recorre varias de las Islas de las Tablas. Es un recorrido de unos 2 km y se tarda aproximadamente entre 1 hora y 1 hora y media en completarlo.

Las mejores épocas para visitar este precioso enclave natural son el otoño y el invierno, cuando hay más agua y una mayor presencia de aves migratorias. La primavera también es una buena opción, por el cambio de color que se produce en el paisaje y por ser la época en la que muchas aves hacen sus nidos y se producen un mayor número de vuelos nupciales. Eso sí, ten en cuenta que en esta época del año empieza a hacer más calor y los mosquitos hacen acto de presencia.

Lo bueno es que en cualquier época del año los atardeceres y los amaneceres en las Tablas de Daimiel son verdaderas obras de arte.

 

Parque Natural de las Lagunas de Ruidera

Otro enclave imperdible de La Mancha Húmeda son las Lagunas de Ruidera. Situadas en las provincias de Ciudad Real y Albacete, esta visita ofrece un paisaje muy distinto al de las llanuras manchegas.

Este paraje acuático está formado por 15 lagunas situadas a lo largo del valle del Guadiana Viejo, así como varias cuevas y cascadas. A diferencia de otros humedales manchegos, aquí las lagunas se encuentran escalonadas siguiendo el Alto Guadiana, separadas por estructuras naturales de toba calcárea, que funcionan como pequeñas presas naturales permitiendo que el agua vaya circulando entre las lagunas.

La mejor época para hacer senderismo por las Lagunas de Ruidera y para la observación de aves es entre los meses de marzo y mayo, cuando se produce la floración y todavía no suele hacer mucho calor. En verano se habilitan varias zonas para el baño, aunque suele registrarse una elevada afluencia de gente.

 

Lagunas de Alcázar de San Juan

Las Lagunas de Alcázar de San Juan son otros de los tesoros que esconde la provincia de Ciudad Real. Sus tres lagunas (La Veguilla, Camino de Villafranca y Las Yeguas) están reconocidas y protegidas con un buen elenco de distinciones: además de ser Reserva de la Biosfera de La Mancha Húmeda, también gozan de la distinción de Zona Especial de Protección para las Aves (ZEPA) y están declaradas como Reserva Natural. Además, las Lagunas del Camino de Villafranca y de Las Yeguas, forman parte de la lista RAMSAR de Humedales de Importancia Internacional.

Por otra parte, se trata de uno de los complejos de lagunas manchegas más agradecidos para el avistamiento de aves; además de albergar a una comunidad de avifauna de gran valor natural, la zona cuenta con diferentes observatorios y el sendero interpretativo de la Veguilla, desde el que se puede acceder a varios miradores y observar algunas de las aves características de la zona, como la malvasía cabeciblanca, el pato colorado, el flamenco o la cigüeñuela.

 

Lagunas de Villafranca de los Caballeros

La Laguna Grande y la Laguna Chica de Villafranca de los Caballeros, en la provincia de Toledo, son dos maneras complementarias de disfrutar de los humedales manchegos. En primer lugar, la Laguna Grande es una de las más extensas de la comarca y tiene zonas reservadas para el baño y el uso recreativo. Por su parte, la Laguna Chica es perfecta para la observación de aves acuáticas.

Completa el complejo la Laguna de la Sal, una laguna de tipo endorreico estepario estacional, que depende en gran medida del agua de lluvia para no secarse.

 

Complejo Lagunar de Pedro Muñoz

El Complejo Lagunar de Pedro Muñoz está formado por la Laguna de la Vega o del Pueblo, la Laguna de Retamar, la Laguna de Navalafuente y la Laguna del Alcahozo. Entre ellas destaca la Laguna del Pueblo, que mantiene agua durante todo el año, mientras que las otras dos lagunas son estacionales y dependen más de las precipitaciones.

 

Es un espacio natural que funciona como zona de reproducción y cría de aves, así como un punto de paso estratégico de la ruta de varias especies de aves migratorias. En este sentido, el complejo dispone de puntos habilitados para la observación de aves.

Además de visitar las lagunas, en Pedro Muñoz podrás visitar el Centro de Interpretación el Humedal de Don Quijote, que permite conocer la importancia natural de este complejo lagunar y su entorno.

 

Laguna de Manjavacas

Por último, si lo que buscas es combinar naturaleza con el típico paisaje manchego, no puedes dejar de visitar La Laguna de Manjavacas (Cuenca). Por un lado, esta laguna representa uno de los máximos exponentes de La Mancha Húmeda en cuanto a la presencia de aves: en años especialmente lluviosos se han registrado más de 40.000. Por el otro, muy cerca puedes visitar los molinos de viento de Mota del Cuervo, uno de los conjuntos de molinos más emblemáticos de Castilla – La Mancha.