queso con miel

 

Si hay un binomio que triunfará en cualquier comida, es el de queso con miel. La combinación de los sabores dulces y florales de la miel junto con los matices ácidos, lácteos o ligeramente picantes de los quesos, forman el maridaje perfecto. Así que no dudes en hacer esta combinación la próxima vez que tengas invitados en casa. Sigue leyendo que te contamos un montón de ideas diferentes.

 

 

Queso y miel: la combinación perfecta

Como te decíamos, los sabores del queso y la miel hacen una combinación irresistible. Por un lado, el queso aporta un sabor a leche algo ácido que combina muy bien con el dulzor de la miel y con sus toques florales y frutales. Y se trata de una combinación muy versátil, ya que puede ir desde el desayuno hasta la cena y desde preparaciones muy sencillas hasta preparaciones más complejas.

Además, la mezcla de dos productos naturales, de la tierra, quedará perfecta en cualquier mesa. Por un lado, escoge una miel elaborada de forma artesanal y, a ser posible, con denominación de origen para asegurarte una gran calidad. Ya sabes que en el mercado hay muchas opciones dependiendo de la flor de la que se extraiga, algunas de ellas muy originales como la miel de eucalipto, la de aguacate o la de níspero. Cualquiera de ellas dará un toque diferente. Y para los quesos te hacemos la misma recomendación, busca quesos con denominación de origen, hechos con mimo siguiendo procesos artesanales, como los que encontrarás en nuestra web, que garantizan la más alta calidad y los mejores sabores.

 

Ideas para combinar queso y miel

¿No sabes cómo preparar tu combinación perfecta de queso con miel? No pasa nada, te damos unas cuantas ideas para que sorprendas a tus invitados con combinaciones clásicas y algo más atrevidas. ¡Toma nota!

Queso con miel y nueces

Para un aperitivo o como postre, esta combinación es una mezcla perfecta. Puedes cortar unos daditos de queso o cortar en lonchas una cuña. Coloca algunas nueces entre el queso (otros frutos secos como las avellanas o las almendras también quedarían bien) y riega todo con un chorrito de tu miel preferida.

Para esta combinación puedes utilizar el tipo de queso que más te guste, desde quesos frescos con sabores más suaves, si quieres servirlo como postre, hasta quesos curados de oveja con sabores más fuertes, si vas a servirlo como aperitivo.

Tabla de quesos y miel

Si te encantan todos los quesos y no sabes cuál elegir, una buena opción es preparar una tabla de quesos con miel y otros acompañamientos dulces. Prepara en un plato grande varios quesos que te gusten. Déjate llevar y pon quesos frescos, curados de oveja, semicurados de oveja, azules, quesos más cremosos… ¡Todos los que te apetezcan! En el centro del plato, coloca un recipiente pequeño con miel, otro con una mermelada cítrica (de frambuesa, por ejemplo) y un trocito de membrillo o dulce de manzana. Así cada comensal podrá ir mezclando el queso que más le guste con su dulce preferido. Si añades diferentes variedades de frutos secos horneados con un toquecito de sal, no podrán parar de comer.

Tosta de queso con uvas y miel

Ya lo dice el refrán: «Uvas y queso, saben a beso». Y es totalmente cierto. Más aún si la combinación se hace sobre una tostada de un pan sabroso (de centeno o de avena, por ejemplo), con unas lonchitas de queso semicurado de oveja un par de uvas cortadas por la mitad (mejor si son de una variedad no muy dulce) y unas gotitas de miel por encima. Una tosta sencilla y diferente para sorprender en cualquier ocasión.

Tosta de sobrasada con queso y miel

Esta tosta es más contundente que la anterior pero igualmente muy rica. En esta ocasión escoge un pan normal, blanco de miga consistente será perfecto. Cortado en rebanadas finas y bien tostado para que aguante la sobrasada. Corta unas lonchas de queso curado de oveja y dales un toque de horno para que el queso se funda ligeramente. La idea no es fundirlo o gratinarlo. Es que quede un poco calentito para que saque sus aromas y sabores. Sácalos del horno y pon miel al gusto. Nuestra sugerencia es una miel de tomillo con unas hojitas frescas por encima. Nadie va a poder resistirse.

Berenjenas con queso y miel

La receta más popular de berenjenas con queso y miel se hace con queso de cabra. Sin embargo, este queso puede tener más detractores que otras variedades. Así que nuestra propuesta es una variación para todos los gustos.

Para prepararla tendrás que cortar en láminas una berenjena y dejarla expulsar el agua sobre unas hojas de papel de cocina. Mientras tanto, corta unas lonchas de tu queso preferido, mejor si es de oveja semicurado o curado. Después tienes que formar libritos con una locha de queso entre cada rodaja de berenjena. Rebózalos con harina, huevo y pan rallado y fríelos. Sírvelos calientes, recién hechos, con un chorrito de miel de caña.

Tarta de queso curado de oveja con miel

Esta es otra de las recetas con las que triunfarás en los postres, ya que se sale de la típica receta de tarta de queso, aportando un toque más fuerte a queso y, además, se acompaña con un toque más dulce de miel.

¿Cómo hacer esta receta? Es muy sencillo. Coge tu receta de tarta de queso preferida (si es de las que se hornean, mejor que de las que se cuajan en frío) y sustituye una parte del queso en crema o mascarpone por un queso curado de oveja. Con un tercio del total aproximadamente será suficiente. Tendrás que rallarlo muy fino e incorporarlo a la mezcla habitual de la receta. Para servir la tarta, decórala con unos cuantos frutos rojos (como arándanos o moras) y termina con un chorrito de miel.

Quesillo con miel

Otro postre que puedes preparar es un quesillo con miel. El quesillo, también llamado flan, es un postre que se hace con huevos, nata y azúcar. Pero ¿por qué no añadirle un toque de queso tierno de oveja? Bastará con que añadas un trocito de queso rallado a la mezcla antes de hornearla. Y para dar un toque diferente al clásico caramelo de este postre, puedes utilizar miel diluida en un poquito de agua.

 

¿Qué te han parecido todas estas ideas? Como ves, la combinación de queso con miel tiene muchas opciones, tanto dulces como saladas. Todo depende de la variedad de queso que escojas y el acompañamiento. La miel siempre dará un toque dulce, que puedes rebajas o potenciar con los demás ingredientes. ¡Atrévete a hacer tus propias combinaciones y disfruta de la buena comida en la mejor compañía!